La Misa y Procesión ponen fin a las Fiestas en Pozo del Camino

Por la mañana, al mediodía, se celebró la eucaristía y por la tarde la procesión. En ambos actos religiosos estuvo la alcaldesa de Isla Cristina, Antonia Grao, acompañada de otros concejales isleños y ayamontinos

Con la Misa Oficial de la mañana y la Procesión por la tarde, acabaron los actos religiosos en la barriada de Pozo del Camino, que comparten los municipios de Isla Cristina y Ayamonte. Aún quedaba el Toro de Fuego y la verbena popular para despedir unas fiestas patronales que comenzaron el pasado jueves y acabaron el domingo.

Por la mañana, al mediodía, con algo de lluvia en un día bochornoso y de calor, se celebraba la eucaristía en la Parroquia de María Auxiliadora. El encargado de oficiarla fue el Reverendo Padre Manuel Ernesto Granja Corbacho, director del Colegio Salesiano Cristo Sacerdote de Huelva y cantada por el Coro de la Real Hermandad del Rocío de Emigrantes.

Con la presencia de la alcaldesa isleña, Antonia Grao, así como la Teniente de Alcalde ayamontina, Gema Martín; y otros concejales de ambos ayuntamientos, asistieron también la Reina Juvenil, Lucía Rodríguez; y un gran número de representantes de Hermandades de Gloria, prohermandades y asociaciones religiosas de ambas localidades.

Ya por la tarde, a las 20´00 horas, tenía lugar la procesión. Con el sonido de la Escuela de Tamborileros María Auxiliadora de la barriada, hacía su aparición la imagen de María Auxiliadora por el pórtico de la parroquia hasta la carreta tirada por dos bueyes que esperaba a sus puertas.

De nuevo el cura salesiano Ernesto Granja presidió la comitiva, acompañado de una multitud de hermandades, prohermandades y asociaciones religiosas, así como la representación institucional de ambos ayuntamientos y encabezada por la alcaldesa isleña Antonia Grao, a quien le acompañaba una amplia representación de concejales de ambas corporaciones municipales.

María Auxiliadora recorrió todas y cada una de las calles pozocamineras entre muestras de cariño y devoción de sus conciudadanos hasta que, ya entrada la noche, volvió a su parroquia donde permanecerá hasta el año que viene. Mientras, en la plaza central de la barriada, y que lleva su nombre, volvió a sonar la música de la Orquesta Marcus y terminó las fiestas con su tradicional Toro de Fuego, armazón que simula una res recubierta de fuegos artificiales y que recorre la Calle del Pozo, de arriba a bajo, mientras la chiquillería corre delante.

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